Por: Karla Torreblanca Riveros
El símil de la caverna es una explicación metafórica, realizada en el VII libro de “La República” de Platón en la que muestra la situación del hombre respecto al conocimiento y desarrolla su teoría sobre la existencia, por un lado, de un mundo sensible y, por otro, de un mundo perfecto e inmutable llamado mundo de las ideas.
Dicho símil es la historia de hombres encerrados en una caverna, los cuales se encuentran encadenados de pie y cabeza, de tal forma que sólo pueden observar la pared del fondo de la caverna, sin posibilidad alguna de movimiento. Detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo, una hoguera y finalmente la entrada de la cueva que da al mundo, a la naturaleza. Por el pasillo del muro circulan hombres cuyas sombras se proyectan en la pared que los prisioneros podían ver.
En el mito los prisioneros representan a los hombres contemporáneos los cuales, atados de piernas y cuello, se encuentran privados de libertad intelectual. Su pensamiento y acción están limitados y el único conocimiento existente para ellos son las sombras proyectadas por los hombres de los pasillos. La caverna, por ende, representa el mundo sensible: aquel que reconocemos a través de nuestros sentidos y que, Platón, reconoce como imperfecto, relativo y perecedero; es el mundo o la realidad más inmediata, pues es solo el mundo que las cadenas les permiten observar. Mientras que, todo aquello que se encuentra fuera de la caverna constituye el mundo de las ideas. En éste último se encuentran agrupadas las ideas de cada cosa (se podría decir la esencia: aquello que es y que si se cambia deja de ser) y esta regido por una idea suprema: la idea del Bien (el sol).
De manera que este símil nos muestra a los hombres de hoy encadenados a la ignorancia, imposibilitados para reconocer la existencia de un mundo superior, incapacitados para voltear la mirada o caminar hacia la verdadera realidad. Es más si uno de ellos lograra librarse de sus cadenas (como lo plantea Platón en el símil) experimentaría la ceguera frente a la luz exterior: que yo interpreto como la inestabilidad del hombre para aceptar determinados cosas, es el no estar preparado para aceptar lo nuevo, lo distinto, lo que en realidad es verdadero. Y si volviera a la caverna y tratara de convencer a los otros prisioneros, probablemente no lo lograría, pues cuando conocemos cosas nuevas, que no nos gustan y nos incomodan, cerramos nuestros ojos y no aceptamos lo descubierto. El conocimiento que nos hace abrir los ojos y mente nos produce, por lo que es más fácil rechazarlo que aceptarlo.
Luego de analizar o interpretar el símil, es imposible no notar la influencia que los escritos de Platón tienen en la actualidad.
La misma dinámica relatada por Platón en el símil, es la que se describe en la película de ciencia ficción “The Matrix” escrita y dirigida por Larry y Andy Wachowski. En la película se relata la historia Thomas A. Anderson (Keanu Reeves) un programador informático por el día y un hacker con el nombre de Neo por las noches, que pasa su vida buscando a una persona, Morfeo (Laurence Fishburne), y la respuesta a la pregunta: ¿Qué es Matrix?.Un encuentro con otra hacker le conduce hasta Morfeo y la respuesta que busca. Neo descubre que el mundo en el que vive es una simulación virtual a la que se encuentra conectado mediante un cable enchufado en su cerebro. Los miles de millones de personas que viven (conectadas) a su alrededor, están siendo cultivadas del mismo modo para poder dar energía a las máquinas: esto es conocido como la Matrix . El grupo liderado por Morfeo rescata a Neo del medio en el que se encontraba preso y le explica en qué consiste la realidad: se encuentran cerca del año 2199 y la humanidad está esclavizada por las máquinas que se rebelaron contra la humanidad y ahora emplean a la especie humana como fuente de energía. Morfeo explica que Neo es El elegido, el cual será encargado de liberar a la humanidad de la esclavitud a la que está sometida. En el mundo virtual de la Matriz, Neo, tendrá que combatir contra los agentes de Matrix, los que intentan impedir que se rescaten a las personas que están conectadas.
La situación descrita en “The Matrix” es ostensiblemente comparable a lo relatado en el símil de la caverna. Neo y todos aquello que habitan la Matrix, representan a los prisioneros de la caverna y lo que los rodea es el mundo sensible (vale decir: la Matrix) éstos, encadenados y sometidos por las máquinas están imposibilitados de conocer la realidad verdadera, viven pensando que las “sombras proyectadas” (lo que las máquinas permiten conocer) son lo único que existe. Neo por su parte, simboliza a aquel prisionero que logra escapar del cautiverio. Él descubre que el mundo en el que creía vivir no es la realidad, en él se retrata la posibilidad de llegar a ese conocimiento del que las cadenas los privaban , con él se muestra la posibilidad de llegar a la “luz exterior”, de descubrir el “Sol” que todo lo causa, el responsable de cada cosa y el que proporciona luz a aquellos que han vivido toda su vida en la oscuridad del cautiverio, para luego volver a la caverna y compartir lo descubierto con los demás prisioneros, convencer de que existe un mundo perfecto y eterno, del que se encontraban privados hasta ese entonces, para liberar de la ceguera que domina a todos los habitantes de la Matrix, en ese momento.
No sólo esta película tendrá influencias filosóficas de Platón. Pues, por si no lo hemos notado nosotros mismos vivimos inmersos en una historia muy similar a la descrita por Platón. Vivimos encadenados a la ignorancia, y muchos prisioneros que han logrado desatarse de las cadenas, intentan convencer de que aún cuando busquemos por cielo, mar y tierra, no lograremos encontrar la plenitud en este mundo: todo aquello que sugiera perfección lo encontraremos cuando entendamos que este es un lugar transitorio, tan sólo el camino que nos llevara a encontrarnos con la verdadera Felicidad, la fraternidad y auténtico Amor. Podríamos, incluso, asociar lo que la iglesia nos plantea con las reflexiones filosóficas de Platón, pues, para ellos la verdadera vida no la tendremos en este mundo sino en los cielos, que nos proveerá de valores inmutables y perfectos, nos proveerá de esencia y eternidad (valores que para Platón forman el mundo de las ideas).
Bibliografía:
es.wikipedia.org/wiki/mito_de_la_caverna
www.vivalosandes.cl/filosofia
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