Por: Constanza Robles Gallardo
¿Es totalmente real todo lo que vemos? ¿Existe la posibilidad de que vivamos en un mundo lleno de apariencias perdiendo el sentido de lo real? . Según Platon, filosofo griego, existen dos realidades, la realidad sensible y la inteligible.
La realidad sensible Por su parte la realidad sensible se caracteriza por estar sometida al cambio, a la movilidad, a la generación y a la corrupción. La teoría de las Ideas pretende solucionar, entre otros, el problema de la unidad en la diversidad, y explicar de qué forma un elemento común a todos los objetos de la misma clase, su esencia, puede ser real; parece claro que la afirmación de la realidad de las Ideas no puede pasar por la negación de toda realidad a las cosas.
La realidad inteligible representan las "esencias" de los objetos de conocimiento, es decir, aquello que está comprendido en el concepto; pero con la particularidad de que no se puede confundir con el concepto, por lo que las Ideas platónicas no son contenidos mentales, sino objetos a los que se refieren los contenidos mentales designados por el concepto, y que expresamos a través del lenguaje. Esos objetos o "esencias" subsisten independientemente de que sean o no pensados, son algo distinto del pensamiento, y en cuanto tales gozan de unas características similares a las del ser parmenídeo. Las Ideas son únicas, eternas e inmutables y, al igual que el ser de Parménides, no pueden ser objeto de conocimiento sensible, sino solamente cognoscibles por la razón. No siendo objeto de la sensibilidad, no pueden ser materiales. Y sin embargo Platón insiste en que son entidades que tienen una existencia real e independiente tanto del sujeto que las piensa como del objeto del que son esencia, dotándolas así de un carácter trascendente. Además, las Ideas son el modelo o el arquetipo de las cosas, por lo que la realidad sensible es el resultado de la copia o imitación de las Ideas. Para los filósofos pluralistas la relación existente entre el ser y el mundo tal como nosotros lo percibimos era el producto de la mezcla y de la separación de los elementos originarios (los cuatro elementos de Empédocles, las semillas de Anaxágoras o los átomos de Demócrito); también Platón deberá explicar cuál es la relación entre ese ser inmutable y la realidad sometida al cambio, es decir entre las Ideas y las cosas. Esa relación es explicada como imitación o como participación: las cosas imitan a las Ideas, o participan de las Ideas.
La alegoría de la caverna es un mito con el que platón describe nuestra situación respecto del conocimiento: al igual que los prisioneros de la caverna que sólo ven las sombras de los objetos, nosotros vivimos en la ignorancia cuando nuestras preocupaciones se refieren al mundo que se ofrece a los sentidos. sólo la filosofía puede liberarnos y permitirnos salir de la caverna al mundo verdadero o mundo de las ideas. Esto mismo es lo que sucede en Matrix, donde los dominadores (esta vez las máquinas que se han rebelado contra el hombre) mantienen a los seres humanos retenidos y esclavizados en una especie de colonia o enjambre, donde mantienen con vida a estos haciéndoles creer que cada uno de ellos decide y disfruta su propia existencia
En la película “The Matrix” se puede reconocer la extensa e intensa influencia que las ideas de Platón han ejercido sobre el pensamiento occidental. Pero su influencia no sólo se limita a abarcar los estadios del pensamiento puramente filosófico de nuestra cultura en nuestros días, sino que transgrede a otros ámbitos más cotidianos como pueden ser la literatura o el cine.
lunes, 28 de mayo de 2007
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