domingo, 27 de mayo de 2007

La sociedad globalizada: Una Caverna Mundial

por Berenice Schiele Muñoz.

En la Alegoría de la Caverna, Platón relata la existencia de hombres que viven desde su nacimiento en el interior de una caverna, encadenados de tal forma que sólo pueden observar hacia el frente, tras ellos se encuentra la entrada a la caverna, y más allá una fogata, por la cual se proyectan sombras en la pared que observan los hombres. Para estos hombres la realidad esta formada por estas sombras, sin embargo, si uno de ellos llegase a soltarse de sus cadenas y vencer el temor para enfrentarse a la luz, llegaría a conocer la verdadera “realidad” más allá de la caverna.

En la película “The Matrix” la caverna es una ilusión colectiva virtual, utilizada por las máquinas, que en el mundo real utilizan a los humanos para absorberles energía. Sólo unos pocos pueden, al igual que en la alegoría, desprenderse de sus cadenas y enfrentarse a la verdadera realidad, una vez la conocen regresan a la caverna e intentan atraer a otros a la luz.

Una vez llegados a este punto surge la siguiente interrogante ¿Cómo estar seguros, de que esta, la nueva y supuestamente verdadera realidad no es, también, una ilusión? La humanidad ha estado siempre en la búsqueda de respuestas, que le permitan expandir sus horizontes, salir de la caverna y observar el verdadero mundo, sin embargo, por más que las paredes de nuestra caverna sean cada vez más amplias no podemos estar seguros cual es la última barrera (aquella que nos separa de la verdadera realidad), ni siquiera si tal barrera existe, o si podremos franquearla.

Sí, Neo es liberado de sus cadenas, conducido hacia el exterior de la caverna, enfrentado al “Desierto de lo Real”, pero ¿Qué le asegura que esa es la verdadera realidad?, que no hay otra realidad, la verdadera, qué no son ni el mundo de la Matrix ni aquel nuevo universo que descubrió al elegir la pastilla azul.

Los seres humanos viven inmersos en cavernas oscuras que no les permiten tener más que un contacto indirecto con la realidad, observan el mundo tras las capas de sus ideologías y creencias, confiando en que esa, la realidad que ven sus ojos, es la verdadera. Sucede en ocasiones que un hombre o mujer, rechaza cierto aspecto de su ideología para abrazar uno nuevo, o bien, incorpora conceptos antes desconocidos, podría decirse que “abre su mente”; esta persona se ha liberado en cierto modo de sus cadenas, descubriendo una realidad mayor, cree entonces que ha alcanzado “la verdad” y siente lástima de las personas que no son capaces de observar lo que ahora para ella luce tan obvio, sin embargo, esta persona podría en el futuro encontrar nuevos conocimientos o sufrir experiencias que la llevaran a rechazar otros aspectos de su ideología o a abrazar nuevos, estaría entonces liberándose otra vez de las cadenas, saliendo a una nueva luz.

Es esto lo que ocurre con la humanidad completa, a lo largo de la historia abraza y rechaza ideologías, las complementa, las crea y las destruye, todo en pos de la búsqueda de respuestas, de una “verdadera realidad”, una ultima barrera que nos conduzca, esta vez definitivamente, a la luz. Podríamos pensar que esta barrera ya ha sido atravesada, o quizás, que estamos cercanos a atravesarla; pero cada respuesta dada nos conduce a un sin fin de nuevas preguntas ¿Nos hemos liberado realmente de la caverna o solo hemos ingresado a una nueva y más amplia (y por lo tanto más difícil de notar y de dejar) que la anterior? Quizás sólo nos hundimos más y más en nuestra ignorancia.

Neo ingresa a una nueva realidad y una vez adaptado a ella no se plantea que sea otra ilusión, mientras más amplia es nuestra caverna más difícil nos es salir de ella, porque ni siquiera somos conscientes de que nos encontramos cautivos, tenemos más conocimientos, pero estos conocimientos acarrean nuevas preguntas cada vez más difíciles de responder, porque son preguntas sobre la realidad que creemos verdadera y nuestra interioridad, así que nos hundimos entre las sombras de nuestra caverna, cada día sabemos más, cada día somos más ignorantes y cada día nuestras cadenas se hacen más fuertes porque reforzamos nuestra seguridad de que nuestra visión del mundo es la correcta.

Quizás sería necesario, para liberarnos finalmente de nuestras cadenas, que olvidáramos algunos conocimientos, retrocediéramos e intentáramos comenzar de nuevo, talvez en nuestro afán de encontrar una salida nos hemos perdido en el interior de la caverna. Los seres humanos han encontrado soluciones a una serie de interrogantes, sin embargo, aún no encuentran una respuesta que satisfaga a todos y culmine de una vez la búsqueda de lo real.

En una sociedad como la nuestra nos llegan diferentes tipos de respuestas para aquella pregunta, algunas muy similares, sin embargo, todas ellas tan diferentes como personas hay en este mundo. Creemos haber alcanzado la última barrera, estar a punto de cruzarla para enfrentarnos a la luz de la realidad, la objetividad de quien sabe las repuestas y puede, finalmente, observar al mundo como lo que es. Pero lo cierto es que no estamos más cerca de encontrar una respuesta absoluta de lo que lo estaba Platón cuando formulo su Alegoría, ni tampoco lo está Neo cuando descubre que es la Matrix, porque toda nueva realidad puede ser a su vez la caverna de una realidad mayor, y no existe hoy en día una persona que pueda observa el mundo con completa objetividad y saber a ciencia cierta que es y que no es real.

Como dijo Albert Eistein "Cada día sabemos más…” sin embargo “…entendemos menos."


Bibliografia: - "La República ",Platón.

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